domingo 25 de abril de 2010

Remedio atenuante





Hay muchas veces en la vida que nos encontramos con momentos en los que necesitamos un gran remedio atenuante. Pues recibirlo es lo único que nos apacigua de nuestro mal interior.

Pero la gran incógnita ya no es recibirlos, sino cómo darlos. Cada día que pasa me pregunto qué debo hacer, cómo saber que es lo adecuado, cómo tender la mano correcta, qué hacer para que no decaigan más de lo que se encuentran... Y la mayoría de las veces no encuentro ninguna respuesta para ello, no se que ni como lo debo hacer. No se que debo utilizar, si palabras, tal vez silencio o un gesto que demuestre algo de afecto y empatía...

Y es duro demostrarse a una misma que quizá no estés manifestando por lo que dentro te recorre, te invade y te come...

Sentimientos que quisieras sacar a la luz pero que no sabes ni cómo. Demostración de afecto sincero que intenta salir, pero choca con el muro del miedo...
Miedo a no saber como actuar, ni como reaccionarán, miedo a que no vean las cosas del mismo modo en que las ves tu.

Y sobretodo también ese propio miedo de demostrar la importancia que nos recrean algunas personas...

domingo 28 de marzo de 2010

Reencontrando la búsqueda


Qué es lo que deberías plantearte cuando un pensamiento se hace incesante en tu cabeza hasta el momento de no dejarte ver más allá

Qué deberías hacer si esa invasión de tu mente desea algo que es muy importante para ti pero que sabes que no puedes conseguir, que sabes que implica a otras personas y que no se puede decidir por ellas.

Qué podemos pensar de la exclusividad como método de bienandanza y del hecho de sentirnos únicos. De sentirnos diferentes hacia los demás o para los demás, de verte expresado en los ojos de otra persona como su única mitad, como su escondite para evadir su sufrimiento. De sentir como su verdad traspasa todos los límites de tu mente, como su reflejo forma parte de tu propio reflejo.

Y que podríamos decir de ese extraño sentimiento, irreversible, evocable, profundo y arraigado en lo más recóndito de tu ser. De ese sentimiento que muchos por desgracia no llegan a conocer, del mayor sentido buscado por el hombre, y el que mayor comprensión concede cuando uno lo conoce…

domingo 10 de enero de 2010

El terminar del comienzo II

Y que bonito sería si fuera así. Todo tan idealizado, esperando siempre un fin que nos diera paso a un comienzo mejor.

Pero por su puesto, no siempre es así. Me encantaría poder dedicar solamente una entrada a ese primer final, y poder transmitiros meramente las cálidas sensaciones de algo bien hecho, finalizado y empezado como debería ser, como nos gustaría que ocurriera en el fondo de nosotros mismos.

No obstante, por desgracia, nunca sale todo bien. Por ello mismo, os debo ofrecer un terminar con un comienzo alternativo, que sugiera otra parte de la realidad.

Suceso que podemos emprender, nosotros solos en una burbuja abstracta sin comienzo y sin final. En una burbuja, donde los límites no son más que nuestros propios pensamientos rechazados, o nuestras decisiones que no nos atrevimos a realizar.

El terminar del comienzo I


Cuántas veces hemos podido pensar con el terminar de algo bueno, para dar paso a algo mucho mejor. Ese comienzo que esperábamos con ansia y que imaginábamos llegar en nuestros sueños despiertos.

Comienzo de algo nuevo, inesperado, y sin rumbo exacto. Destino desconocido que aun queda por ver.

Momento imaginario que te obliga a sonreír, a decidir, a anhelar, a esperar a que todo lo que imaginabas termine con la llegada de ese comienzo, y entonces comiences a recrearte en una especie de burbuja de cristal.

Burbuja de cristal llenándola de los diversos ingredientes que hagan a cada persona utópicamente feliz.

Orgullosa poesía destructora de la inclinación



La poesía ha sido la encargada, durante muchos siglos, con su gran poder de matar el amor. Muchos pensarán en todo lo contrario, que es un acto que alimenta a la pasión y el desenfreno.

La idealidad, el lirismo, el sentimiento profundo de belleza, solo se retransmiten de verdad, con total realismo, si la persona se encuentra en una pasional enajenación acompañada con el ingrediente ciego y loco de lo que llamamos amor verdadero.

Pero esto solo se da en los casos de un amor sólido y fuerte, no obstante no surge el mismo efecto en una ligera inclinación, ya que un mal soneto lo mataría en el acto.

Por ello mismo, si alguna vez se preguntan cómo fortalecer el afecto, sepan que hay muchas maneras, pero nunca con romanticismos poéticos.



sábado 9 de enero de 2010

Espacio desocupado


Hay veces que ponemos parte de nosotros a invernar y más tarde se nos olvida que estaban cobijadas, apartadas de la vista.
Y ese es el gran motivo o la causa por la que acaban desvaneciéndose por nuestro espacio desocupado, donde habitan los recuerdos que algún día olvidamos.

Viviendo la espera



A veces tomamos decisiones en nuestras vidas que requieren una cierta espera. Momentos que por circunstancias tardan en llegar mas de lo que quisiéramos, momentos que deseamos fervientemente que ocurran, momentos que puede que nunca lleguen…

Aunque todos ellos tienen algo en común y es la vivencia de la espera. Todas esas situaciones que vivimos mientras esperamos a que llegue aquello tan destacado. Las experiencias que vamos acumulando mientras vemos llegar nuestro objetivo.

Y es que aun por mucho que anhelemos la llegada de un hecho, no podemos esperarlo mientras vivimos, sino que debemos vivir esperando.